viernes, 13 de septiembre de 2013

Capítulo 18. "Hermosa como vos"

Creo que todavía no caigo en que no vas a volver. Supongo que venderé nuestra casa y tus cosas…capaz me consigo un lugar, porque lo que menos quiero es volver a vivir en lo de mis viejos.

Falta poco para “el gran día”, el final de tu historia, el final de la mía…Realmente siento ansiedad y a veces imaginó la cómica imagen de vos sentándote en la cama y diciendo que nos jugaste una broma a todos…sería tan “vos” pero bueno, no es así.

Quizás Samantha no era para nosotros. Pertenecía a otras personas.
O quizás era mía, pero no la imagino con otra que no fueras vos.
Fue casi nuestra, y te ruego que no te angusties, te perdono por todo lo que sucedió.
Capaz que tu madre tenía razón. Ella fue solo un error y vos eras demasiado egoísta para haberla mantenido en vos.
Puede que yo haya sido muy iluso, muy soñador. Pero ella iba a ser hermosa como vos.
Estoy celoso, vos te vas con ella y soy yo el que se queda solo.
No es justo.
Yo solo quería tu amor y vos me brindaste tanto dolor.
No me queda más que aprovechar este final, para poder volver a comenzar.




miércoles, 11 de septiembre de 2013

Capítulo 17. "Esto es bueno..."

Nuestra vida en casa no era de llamar mucho la atención…éramos dos jóvenes enamorados.
Ella salía, yo trabajaba y luego me dedicaba a cocinar y limpiar la casa…no se rían, es cierto.
Supongo que debo ser algo femenino…pero ta, no lo quiero pensar 
porque hiere mi orgullo de macho pecho peluo (?)

El tiempo pasaba rápido, pero pasaba…y todo parecía estar bajo control, hasta que…
Entró dando un portazo y ahí ya supe que algo no andaba bien.
Me senté a su lado y trate de consolarla, pero estalló en llanto…no pude soportarlo y también deje caer unas lagrimas…se veía devastada.
Le pregunté de mil maneras que era lo que pasaba, si es que había sido algo que hice o no sé…
Ella no pronunciaba palabras…no lo entendía.
Le alcancé un vaso de agua y deje que terminara de desahogarse…
Y luego volví a interrogar.
Ella me indico que la abrazara y noté lo rápido que latía su corazón…me desesperaba por saber que escondía todo ese nerviosismo.

Me miró a los ojos y dijo en susurros esas dos palabras que tantas veces escuché decir en telenovelas berretas y en matrimonios felices…esas que siempre generaban alegría…dos palabras que parecían mentira.
Quedé pasmado y ella me presionó para que hablara…
-Yo…estem, bueno…yo…-no me salían mas que incoherencias y frases sueltas de la boca.
Lo intenté de nuevo.
-¿Cuándo pasó…ya sabes…?
Y antes de que contestara recordé la noche “descontrolada” y como no me acordaba de lo que había pasado…Había sucedido todo lo que podía suceder, y lamentablemente había tenido sus consecuencias…

Le dije lo que suelen decir todos, lo que solía escuchar que decían en las novelas que veía mi vieja y mi abuela a las 5 de la tarde…y por eso no sonó autentico.

Ella se fue a dormir y yo me quede pensando…tanto que no pude descansar…
Razoné lo que pasaba y entendí que era la realidad, y que si no me hacia cargo de mis errores, no podía pedir que ella se hiciera cargo por mi. Estábamos los dos en la misma, juntos…
Además… ¿que tenía de malo? Teníamos todas las chances de hacer las cosas bien, y confiaba que íbamos a poder.

A la mañana siguiente hablé con ella un rato antes de entrar a laburar.
Le dije todo, le dije que mi plan era seguir adelante, que íbamos a poder, que lo único que teníamos que hacer era dejarlas y listo.
Capaz sonaba sencillo en mi mente, porque yo ya no las frecuentaba…pero ella…ella abusaba…
Le estaba pidiendo que dejara lo que más amaba por…bueno, por lo que realmente más iba a amar en toda su vida.
No era una decisión fácil, pero, ¿Quién dijo que lo fuera?
Me deje volar y hasta le dije en donde pensaba que podía dormir, y como imaginaba que iba a ser…
Y Luana sonrió y me dijo que no la dejara sola, que lo iba a hacer, que confiaba en mí.
Asumí la responsabilidad de lo que me dijo y me di cuenta que todo esto pasaba por una razón: era la perfecta escusa para que cambiáramos nuestras vidas antes de que fuera demasiado tarde.
Entonces más que nunca le di para adelante.






miércoles, 4 de septiembre de 2013

Capítulo 16. "Arrancacorazones"


Hoy establecieron tu fecha de caducidad. Sos un producto perecedero.
Más que nunca desearía que les demostraras que no perdiste las ganas de vivir, o sea, yo creía que había ayudado en eso, pero…Claramente me sobrestimé.
Supongo que es el precio que tengo que pagar por creer en vos y creer que te importaba…
Bah, no te importó Samantha, así que era obvio que tampoco te importé yo.
Es increíble que aunque este decepcionado de vos, no pueda dejar de amarte, y no crea volver a amar a alguien igual…
Que locura…me siento tan viejo. Me pesan los recuerdos.
Espero tu sentencia como si yo fuera el condenado…
Supongo que, igual, esto es lo que vos querías...
Ya estarás contenta, viendo como todos nos desgarramos de dolor por tu situación…
La poca alma que te queda, es equivalente a los apáticos que nos sentimos. Y como ya no nos quedan lágrimas…
Perdón por encariñarme contigo, era obvio que una persona auto-destructiva, iba a generar destrucción a su alrededor.
Esto es peor que un desastre natural, porque en ellos la gente que salva personas siempre mantiene la esperanza de encontrarlas vivas, o de poder salvarlas.
Pero en este caso no. Ni yo, ni nadie a tu alrededor tiene la esperanza de que vivas.




lunes, 2 de septiembre de 2013

Capítulo 15.“We can live like Jack and Sally, if you won’t”


Al principio fue divertido. Nos juntábamos todos, veíamos cosas re copadas y chau. Pero luego me empezó a cansar vivir en ese estado de descontrol, supongo. Además de las migrañas y otras molestias. Como ya dije, siempre acostumbre a vivir siempre con un pie en la tierra, a no dejarme volar…
Igual seguí con ellas, pero solo si quería, ya no me sentía en la obligación de aprovecharlas siempre. Las asumí como un gusto, no como una adicción.
Pero Luana siguió igual o peor. Tanto que a veces terminábamos discutiendo. Pero cuando eso pasaba ella se ponía a llorar y me acusa de cosas espantosas…y yo lo que menos quería era eso. Me rompía el corazón su llanto y hacia que me olvidara de “hacerme el machito” frente a ella.
Entonces no le recriminé más nada. Supongo que ella sabía bien lo que hacía. Además la hacía feliz…y yo no podría hacer nada contra algo que la hiciera feliz.
Una noche nos juntamos en la casa de un amigo de ella. Y en ese momento no me importo mucho lo que hacía, ni lo que hacía ella. Tome todo, probé todo. Quede arruinado.
Al otro día no recordé nada y ni siquiera me pude levantar hasta entrada la tarde.
En casa me di cuenta que tenia una venda improvisada en mi muñeca, la quite y descubrí como la escritura de un nombre ocupaba ese lugar, note que estaba bastante irritada la zona, pero no supe muy bien que hacer… ¿Un tatuaje? ¿Cuándo había pasado?
Rogué que al menos ella tuviera uno equivalente…
Fui a verla al cuarto y observe como dormía, tan linda como siempre. Levante su brazo, con cuidado de no despertarla y no tenia nada…
¿Era yo el único de los dos que tenia un tatuaje del nombre del otro?
Me preocupó lo que ella pensaría, aunque seguramente no se acordara cuando pasó, como yo.
Un par de horas después ella se levantó y con un ligero beso en los labios me saludó. Yo la miré.
¿Qué pasa?-dijo.
-Mirá esto-le mostré mi muñeca derecha.
Ella sonrió y se bajó un poco el short que llevaba puesto, sin dejar de sonreír.
Allí, junto a su cadera estaba mi nombre. Sí, la inscripción rezaba “Bruno”.
Me pareció patético, pero mi reacción fue de inmensa alegría, aunque no estaba seguro si era porque ella también estaba loca por hacer eso, o por el gesto…
Pero no me molesto, ni pensé en borrarlo. Mal o bien Luana era una parte muy importante de mi vida y estaba seguro de que siempre lo iba a ser…




viernes, 30 de agosto de 2013

Capítulo 14. "I'm sorry I can't be perfect"


Y si mi vida ya era una reverenda mierda, cada vez se cagaba más. La vida en mi, supongo…
Llegaron ellos. Si tu vieja ya era molesta, imagínatelos.
Reaccioné de mala manera…lo reconozco, pero creí que estos años de incomunicación habían determinado una distancia…que ellos seguramente andarían por las calles del pueblo diciendo “No, Bruno se murió”
Pero no.
Estoy vivo, de alguna manera. Estoy seguro que respiro y que corre sangre por mis venas, por el momento.
Pero ellos no habían estado inventando mi muerte, todo lo contrario. Solo hablaban bien de mí.
Los hice pasar…pero no pronuncié palabra alguna. Deje que hablaran.
-Bruno, ¿Cómo estas?-pronunció mi madre esforzándose por no llorar.
-Bien-no sabía más que decir.
-Nos enteramos lo de esta chica, tu novia…cuanto lo siento.
-¿Qué es lo que sentís?-me estaba empezando a enojar-
-Lástima supongo. Me entristece lo que paso y saber que a vos te duele. Sos mi hijo y te amo, supongo que sabrás eso…-
-Todo este tiempo respetamos tu decisión de ser independiente, te dejamos tu espacio. Pero ahora sentimos que necesitabas compañía…al menos hasta que esto se solucioné...-pronunció mi padre
-¿Solucione? Luana no es un problema que se deba solucionar, es una persona. Que no la conozcan no les da derecho de tratarla como un objeto.
-Perdón…-pronunció arrepentida mi madre-
-¡No!, perdón nada. Yo no necesito compañía, estoy bien así, no se preocupen por mi, hace tiempo que se como cuidarme solo.
Les vi las caras de angustia y me hice el fuerte. Se respiraba tristeza en el ambiente.
 Luana, ¿Por qué te llevaste toda la alegría?
Los acompañé a la puerta y ni siquiera los despedí.
Y si hay algo de lo que me arrepiento hoy, es de eso…


domingo, 25 de agosto de 2013

Capítulo 13. "The A team"

De a poco me fui dando cuenta que ella fue lo que siempre busqué inconscientemente.
Me desconecté de papá y mamá, ya no recibí sus encomiendas…y en un impulso me fui a vivir a su casa. Que juntos la convertimos en nuestro hogar.
Busque desesperadamente un trabajo que al fin encontré, y por eso deje algunas materias de la facultad.
Empezaba la aventura. La “montaña rusa” de nuestras vidas.

Esa noche, estábamos organizando una juntada con amigos de ella, amigos que ya eran mis amigos, o estában en pos de ello. La típica: bebidas alcohólicas varias, música alta, etc.
Yo pensé que era eso, nada más…
En un momento de la noche, me dirigí a nuestro cuarto y la vi…La vi con la que luego supe que era su mejor amiga.
No sé porque no la interrumpí…tampoco sé porque me pareció comprensible.
En realidad, en mi mente no cabía la posibilidad de que ella cometiera errores. Para mi era perfecta, aunque estuviera arruinada. Era mi diosa.
A la larga ella lo empezó a hacer cada vez más habitualmente. A veces yo la increpaba con preocupación, pero ella me decía que estaba todo bien. Que me acercara a ella, que todo podía ser mejor.
Y así fue… hice lo impensable. Algo que jamás hubiera hecho antes. Es que yo ya no era “el de antes”. Quien era yo amaba a Luana…pero a ellas también.

Pero todo salió mal.

jueves, 22 de agosto de 2013

Capítulo 12."Lo que mata es la humedad..."

Siendo positivo, que suerte que Samantha no esta para ver esto. Para verte desmoronarte como la pintura cuando se vuelve vieja. Yo no hubiera podido solo, con ella. Pero al menos hubiera sido un consuelo ante este vacío que me estas dejando.

Estuve pensando lo que dijo tu madre, y la entiendo. Solo que no comparto lo que dice. Todos tenemos maneras diferentes de actuar…ella tiene la suya y yo tengo la mía.

A veces me gustaría pensar que esto es un sueño, que vas a despertar y que va a venir Samy a darnos los buenos días…pero es real. Me estas dejando y no puedo hacer nada…no se que es lo que te hice para que me lastimes así.
Para siempre, ¿te acordas? Yo sí, pero parece que vos lo olvidaste.
Por momento preferiría que te fueras de una vez  y dejaras de amagar con dejarme.
Si me escucharas, te diría que por más que todos piensen que soy un estúpido por haber dejado que me manejaras la vida, yo no pienso así... vos, al menos, me diste UNA VIDA, cosa que si no te hubiera conocido jamás habría tenido.
No puedo quitarme de la cabeza la imagen de Samantha…. Era tan igual a vos, hubiera sido hermosa… y espero que donde quiera que este lo sea.